Cali Pachanguero: los secretos detrás del himno de Cali que rompe récords Guinness

La canción más querida por los caleños ya tiene un Record Guinness, sonó en la gala de los premios Óscar, y goza de reconocimiento orbital. Secretos de un himno salsero.

Ossiel Villada – Jefe de Redacción Online de El País
Ese día la historia cambió. A las 7 y 15 de la noche dos sicarios de Pablo Escobar acribillaron en el norte de Bogotá al ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. Y esa misma noche, en Medellín, Jairo Varela terminó de grabar las últimas notas de ‘Cali Pachanguero’.

¿Qué relación podría hacer alguien entre dos hechos tan distintos y distantes? Ninguna. Después de todo, la vida viaja siempre del canto al llanto sin un por qué. Pero en la cabeza de Fernando Martínez ambos sucesos están perfectamente conectados como piezas de un rompecabezas del absurdo. “Lo tengo tan presente como si fuera hoy. Y todavía me asombro: a la misma hora en que yo estaba grabando los trombones de Cali Pachanguero, estaban matando a Lara Bonilla”.

El calendario señalaba 30 de abril. Ese día la historia cambió. Lara Bonilla murió de siete balazos dentro de su carro. Pablo Escobar desató una guerra terrorista de nueve años que dejó miles de muertos en todo el país. Fernando Martínez pasó de ser un trombonista casi anónimo a ser uno de los más afamados arreglistas de la música tropical colombiana. Y Jairo Varela empezó a convertirse en una leyenda de la Salsa, justo en el momento en que estaba a punto de perderlo todo.

Para 1984 el Grupo Niche ya había grabado cuatro discos y había pegado éxitos como ‘Al Pasito’, o ‘Buenaventura y Caney’. Y ya había hecho sus primeras giras por Estados Unidos. Pero Rafael Mejía, gerente de Codiscos, le había puesto un ultimátum a Jairo: si este quinto álbum no lograba mejores ventas le pondría fin al contrato con la orquesta.

Cuando terminó de grabarlo, Varela apeló a un viejo augurio del léxico taurino para bautizarlo: ‘No hay quinto malo’. Así que la carátula en blanco y negro, con la imagen de un toro que embiste, no fue un homenaje a la fiesta brava en Cañaveralejo como algunos creyeron, sino un simple guiño a la suerte, una forma de cruzar los dedos y creer a ojo cerrado que ahora sí.

Pero lo que vino después no fue resultado de la suerte. El talento casi sobrenatural de Jairo Varela había quedado plasmado en los ocho cortes de aquel disco. Y seis de ellos se pegaron de forma sucesiva durante más de un año como grandes éxitos.

¿Cuál fue el secreto? El ‘veneno’ estaba en el primer corte del Lado B con el título de ‘Cali Pachanguero’.

About administrador

Check Also

«Tito Rojas» y «Yan Collazo» llega en septiembre al centro de bellas artes desde Puerto Rico

Producto de la pandemia que ha afectado al mundo entero, nuevas formas de vida han …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Pide Tu Canción Favorita! La Clave - Salsa Y No Mas